Escrito por: Carlos Esteban Martínez Macías.
Correo electrónico: carlosestebanpianista(arroba)gmail.com

INTRODUCCIÓN

En todo el mundo, existen millones de personas con discapacidad visual, entre las que se encuentra gente con baja visión o no videntes (comúnmente llamados ciegos).
Las personas ciegas podemos desarrollarnos y vivir como cualquier otra persona que ve, pero es algo desconocido por mucha gente hasta que se encuentran con alguien que tenga esta discapacidad.
Entre las cosas que podemos hacer, también podemos usar la tecnología y todo es gracias a gente que ha ayudado a que esto sea posible. ¿Cómo? A través de un programa o aplicación llamado lector de pantalla.
Los lectores de pantalla son programas o aplicaciones tecnológicas que observan constantemente todo lo que se muestra en la pantalla y a través de un sintetizador de voz, herramienta que convierte texto en habla, lee lo que está en la pantalla. Décadas atrás existían sintetizadores de voz hardware, pero quedaron en desuso y se sustituyeron por sintetizadores software. Además, puede conectarse una línea o pantalla braille, dispositivos que convierten todo lo mostrado en la pantalla en braille, el sistema de lectura y escritura de los ciegos mediante seis u ocho puntos en relieve. Estas aplicaciones ofrecen comandos de teclado y gestos táctiles para controlarlas y filtrar la información que emiten, concretamente para acciones como desplazarse, reconocer el texto dentro de una imagen, leer todo un documento, desplazarse fácilmente por las páginas web, etc. En la otra parte, el software y las páginas web también deben tener un diseño que sea identificable para el lector de pantalla: es muy recomendable que los programadores prueben con uno (o incluso varios) lectores de pantalla si es posible acceder a sus desarrollos y prestar atención a los comentarios sobre cómo se comportan los programas y las aplicaciones con todas las tecnologías de asistencia como estos lectores, mientras al mismo tiempo el software de ayuda como por ejemplo los lectores de pantalla se actualizan para soportar nuevas interfaces y añadir novedades útiles.
Gracias a los lectores de pantalla, nosotros, las personas ciegas, podemos utilizar dispositivos tan comunes hoy en día como PC de escritorio y portátiles/laptops, tablets, teléfonos móviles y también algún otro, como algunos televisores o relojes inteligentes. Esto es posible porque se han creado lectores de pantalla para los distintos sistemas operativos que llevan estos. De hecho, algunos sistemas ya tienen el lector de pantalla integrado, con lo que vasta que se active en cualquier momento para utilizarlo (incluso se puede activar desde la configuración inicial en algunos casos).
La web desde donde se publica este artículo es la de la comunidad en español de NVDA (Non Visual Desktop Access, acceso no visual al escritorio), un lector de pantalla gratuito y de código abierto para el sistema operativo Windows donde cualquier persona puede colaborar siempre y cuando tenga los conocimientos necesarios.

EL PROBLEMA

Esto nos resuelve el uso de la tecnología. Sin embargo, hay mucha gente que no conoce ni siquiera qué es un lector de pantalla.
Esto no afecta solamente a personas individuales, sino también a las empresas y las instituciones educativas, pues hay muchas que al no saber nada, cuando una persona ciega está buscando trabajo o estudio niegan el acceso o dicen algo como “tendré que consultarlo” para finalmente no volver a llamar. En la otra cara de la moneda, existen también muchas personas que nunca conocieron cómo una persona ciega puede usar la tecnología pero están abiertas a conocer este tema.
En este sentido, el mayor problema es que las del segundo grupo no son precisamente abundantes, y hay muchos casos de discriminación por parte de empresas que rechazan a las personas ciegas sin preguntar nada, habitualmente justo desde el momento en el que indica su discapacidad visual. La tecnología es algo ya muy utilizado en la educación y los empleos, por lo que este punto es importante.

DE SER DE ALTO COSTO A SER GRATIS

Los lectores de pantalla existen desde que nació y empezó a crecer la informática, cuando existían las grandes computadoras que servían solo como calculadora y donde todo se tenía que hacer a base de escribir comandos.
Mantener un lector de pantalla era fácil, aunque era algo que recién se empezó a desarrollar en ese entonces. Uno de los lectores de pantalla más populares fue (y sigue siéndolo aunque no tanto como hace unos años) JAWS (Job Access With Speech, acceso al trabajo con voz). En 1989 se lanzó para DOS, el sistema operativo predecesor de Microsoft Windows. Sin embargo, en 1995, cuando se lanzó JAWS para Windows ocurrió un cambio fuerte: pasó a ser de pago.
Esto era una desventaja por los precios, que siguen siendo 200 dólares USD por una licencia para 90 días y unos mil dólares USD o más para las versiones hogar y profesional. Por esta razón, alguna gente pirateaba este lector y promocionaba los activadores, práctica que es, si ya en usuarios particulares ilegal, especialmente problemática para una empresa, que se veía obligada a pagar la licencia completa para dar empleo a una persona con discapacidad, salvando excepciones en ciertos países.
De hecho, lo del lector de pantalla de pago no se aplicaba sólo a JAWS, se aplicaba también a los lectores de pantalla, como Talks o MobileSpeak, que existían para Symbian, el sistema operativo de los viejos teléfonos Nokia, y a algunos otros para plataformas diversas con menos difusión en los países de habla hispana.
Al día de hoy muchas empresas se han quedado con esta historia, pero la realidad ha cambiado gracias a Michael Curran y James Teh, dos australianos ciegos que decidieron ayudar a esta causa y en 2006 empezaron a trabajar en NVDA, un lector de pantalla gratuito y de código abierto para Windows.
Hoy en día, muchas personas usamos Windows con NVDA. Otras empresas, como Google o Apple, han seguido este camino e incluyen lectores de pantalla en sus respectivos sistemas operativos (en teléfonos móviles, por ejemplo, TalkBack y VoiceOver, también disponible en ordenadores Mac), y Microsoft hace lo mismo con el narrador, un lector de pantalla que pasó de ser muy básico a una solución vista como asequible a medio plazo de seguir en esta línea.
Ahora, los ciegos podemos usar la tecnología sin tener por qué pagar más por una adaptación, práctica que dolía hasta límites insospechados a los bolsillos de muchos y que se demuestra ahora claramente injusta: nosotros no elegimos tener nuestra discapacidad, sea de nacimiento o de aparición más reciente, con lo que utilizar un lector de pantalla no representa en absoluto una decisión voluntaria.

EL DESCONOCIMIENTO

Muchas personas no conocen a los lectores de pantalla, pero si ves y estás leyendo este artículo ahora sabes de qué se trata.
Ahora bien, toca decir qué pasa con el desconocimiento: Nos afecta como personas ciegas el desconocimiento sobre los lectores de pantalla debido a que muchas empresas, a la hora de estudiar o buscar trabajo y toparse con un ciego que se esté inscribiendo, ponen trabas o sencillamente no aceptan a la persona o las personas.
Esto es grave, y vamos a poner un ejemplo: Oriol Gómez, un español ciego conocido porque desarrolla juegos para la discapacidad visual para computadoras llamados audiojuegos (juegos en los que solo se usa audio y no hay gráficos o hay pocos) ha manifestado esta situación, la cual ha tenido que soportar buscando un empleo. El artículo lleva como título «pues tendré que consultarlo»: El lado negativo del empleo para las personas con discapacidad. Pulsa en este enlace para leerloTambién se han visto casos en los cuáles alguna persona ciega busca estudiar ya sea en escuelas, colegios o universidades y también han negado el acceso.
Pero hay que decir que podemos usar la tecnología y hacer otras cosas como personas ciegas. De hecho, existen ya aplicaciones que nos describen imágenes, objetos enfocando con la cámara, nos leen el texto de las imágenes e incluso existen dispositivos físicos que hacen estas acciones.

DEL BRAILLE A LA TECNOLOGÍA

Antes, las personas ciegas estábamos obligadas a leer y escribir en braille, nuestro sistema de lectura y escritura. Si bien nacieron las máquinas Perkins para escribir braille con teclas y transcribía esto en una hoja, las personas que vieran y no supieran braille no podían leer lo que habíamos hecho. O teníamos que leer, o alguien que supiera transcribía a tinta.
Ahora, la tecnología hace las cosas más fáciles en este sentido, ya que incluso podemos comunicarnos con los demás a través de las redes sociales sin complicaciones.

CONCLUSIONES

Las personas ciegas también podemos usar la tecnología, por lo que tenemos los beneficios que esta ofrece a todo el mundo.
Pero el punto es que las personas que ven lo sepan.
Queremos que se hagan iniciativas con respecto a esto. Por ejemplo, hacer charlas o seminarios sobre cómo una persona con discapacidad puede usar la tecnología o similares, en realidad con todas las discapacidades ya que aunque este artículo habla de los lectores de pantalla existen tecnologías de asistencia para otras discapacidades.
Todo el mundo debe saber algo sobre los lectores de pantalla. El desconocimiento tiene la culpa de que muchas veces no nos acepten para estudiar, trabajar u otra cosa. Deberían preguntarnos cosas sobre nuestra vida cotidiana, en lugar de dejarnos sin estudio o trabajo. Además, los desarrolladores de software deben escuchar atentamente los comentarios de las personas con discapacidad, no solamente visual, si no todas las discapacidades, sobre cómo se comporta la tecnología de asistencia que se use y si algo resulta inaccesible, y corregirlo. Ya hay ayudas para desarrolladores, por ejemplo herramientas que hacen pruebas de accesibilidad o empresas que dan consultoría en accesibilidad, incluyendo a NV Access (organización sin ánimo de lucro que desarrolla NVDA).
Para que un lector de pantalla pueda interactuar con un programa o aplicación, hay que seguir ciertas normas: Por ejemplo, etiquetar (poner nombre) las opciones y demás de los programas, en lugar de solo dejar una indicación visual y no escrita. En esto y más cosas relacionadas ayudan las herramientas que permiten hacer pruebas de accesibilidad y las empresas y organizaciones dedicadas a este tema.

REFERENCIAS

Se ha utilizado información de las siguientes fuentes:
Para la mención a los sintetizadores de voz hardware y donde se puede saber más sobre los sintetizadores de voz: Síntesis de habla en wikipedia.
Para la mención a la historia de JAWS (sus primeros lanzamientos): JAWS (software) en wikipedia.
Para la mención a la historia de NVDA: About NV Access: Information about NV Access (información acerca de NV Access) en inglés. . Se puede encontrar la historia de NVDA traducida al español aquí.
Algunos ejemplos de discriminación sin preguntar nada, a demás de la manifestación de Oriol Gómez enlazada arriba, han sido obtenidas de un hilo dedicado a este tema en el foro de la sala de juegos, una plataforma para ciegos y deficientes visuales. *No se da enlace al hilo directamente porque va a pedir iniciar sesión a quien no esté registrado, pero la página de inicio de esta plataforma está aquí.
Y por último, experiencia personal del autor con los lectores de pantalla y otras aplicaciones tiflotecnológicas.

Autor: Carlos Esteban Martínez Macías

Vivo en Ecuador, ciudad Portoviejo. Soy ciego total desde mi nacimiento, actualmente tengo 14 años. Soy pianista, canto y también me interesa la informática, incluyendo el tema de la accesibilidad (por ejemplo, los lectores de pantalla).

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.